Además de reconocer que los trabajadores que prestan servicios retribuidos de reparto a través de empresas como Glovo, Deliveroo, Uber Eats o Stuart en línea con lo que han establecido las actas de inspección de trabajo y los tribunales, no son autónomos sino trabajadores dependientes, señala Unai Sordo, “hemos conseguido que la representación legal de los trabajadores deba ser informada, tal y como recoge el acuerdo, de los parámetros, reglas e instrucciones en los que se basan los algoritmos o sistemas de inteligencia artificial que afectan a la toma de decisiones que pueden incidir en las condiciones de trabajo, el acceso y mantenimiento del empleo, incluida la elaboración de perfiles”.

Para el secretario general de CCOO es muy importante que el Estatuto de los Trabajadores comience a recoger la realidad de la nueva economía digital para que esta no sea sinónimo de precarización.

“Desde CCOO aspiramos y exigimos una regulación y ordenación del conjunto de trabajos que se realizan a través de plataformas digitales”, señala en el mismo sentido el responsable de Juventud y Nuevas Realidades del Trabajo de CCOO, Carlos Gutiérrez. “Las tecnologías digitales no pueden ser un ariete para destruir nuestros derechos. Más pronto que tarde esta regulación se tendrá que abordar en nuestro país”, incide.

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